El tributo que gestionarán los ayuntamientos se cobrará únicamente a los mayores de edad y por un máximo de cinco días

El pago de una tasa turística en el País Vasco será obligatorio a partir de este verano. Será un impuesto progresivo cuyo precio se establecerá en función de la categoría del alojamiento, con un máximo de 7,5 euros por turista y noche en un hotel de cinco estrellas o de 2,25 euros en los de un estrella, pensiones, campings y agroturismos cuando la estancia se contrate en...

un municipio o ciudad con una oferta igual o superior a las 750 plazas. Quedarán exentos de este recargo los menores de 18 años y no se abonará cuando la permanencia se prolongue más allá de las cinco noches.

El procedimiento legal para poner en marcha el denominado “impuesto sobre estancias turísticas” ya ha arrancado con la aprobación del proyecto de norma foral por parte de las diputaciones de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. La normativa será la misma en los tres territorios y podría quedar aprobada definitivamente antes del verano por las Juntas Generales (los parlamentos provinciales) de las tres provincias vascas.

La figura de la tasa turística ya está vigente en tres comunidades autónomas. Cataluña la aprobó en 2012, Baleares en 2016 y el año pasado se sumó Galicia. El País Vasco llevaba más de un lustro con este debate, impulsado principalmente por el Gobierno vasco y las localidades con mayor número de afluencia de visitantes. Euskadi rozó el año pasado la cifra de los cinco millones de turistas, con un crecimiento del 4% del sector entre enero y noviembre (faltan los datos de diciembre para cerrar el ejercicio). El 11% del empleo en el País Vasco vive del turismo, según datos oficiales del Ejecutivo autónomo.