El veterano político, que prepara su salto a la Duma Estatal tras ser vetado en las elecciones de 2024, busca “superar el síndrome postimperial y el retorno de Rusia a Europa”
Nada se interponía entre Vladímir Putin y su quinto mandato cuando Borís Nadezhdin [Tashkent, Uzbekistán, 62 años] desafió al dirigente ruso presentándose a las elecciones presidenciales de marzo de 2024. Este veterano político, crítico con
"https://elpais.com/noticias/ofensiva-rusia-ucrania/" data-link-track-dtm="">la guerra desatada contra Ucrania y hasta entonces habitual en la televisión del Kremlin, recabó alrededor de 250.000 firmas en apenas tres semanas para postularse como alternativa independiente. Su nombre sonaba cada vez más a medida que se acercaban los comicios y el Kremlin, que había cortado la publicación de sondeos, invalidó sus firmas y con ello bloqueó su candidatura. Pero Nadezhdin, cuyo apellido se asemeja a “esperanza”, no se rinde y volverá a presentarse en las parlamentarias de 2026 para intentar llevar una voz crítica, dentro de sus posibilidades, a la sumisa Duma estatal.
“Desde la perspectiva de Putin, el único fin posible a la guerra es la capitulación de Ucrania”, enfatiza durante una entrevista en su casa, a finales de diciembre, a las afueras de la capital rusa. “Capitulación significa que Ucrania esté gobernada por fuerzas políticas completamente bajo el control de Moscú”, añade.






