La defensa del exministro presenta varios informes médicos que constatan la existencia de problemas cardiovasculares y tabaquismo

La defensa del exministro José Luis Ábalos reclamó este lunes el Tribunal Supremo que se le eximiera de asistir a la vista preliminar del juicio sobre las supuestas irregularidades en la compra de mascarillas que se celebrará el próximo 12 de febrero y pueda seguir la sesión por videoconferencia desde la cárcel de Soto del real, donde está en prisión preventiva. El abogado de Ábalos apoyó su petición en la “dureza” de los traslados desde los centros penitenciarios, que, asegura, se realizan en furgones blindados “diseñados para la seguridad, no para la comodidad”. Pero el letrado ha registrado este martes un nuevo escrito en el que añade a ese argumento la existencia de problemas de salud, para lo que se basa en varios informes médicos de marzo y abril de 2025 que constatan la existencia de hipertensión arterial, diabetes y una dolencia cardíaca.

La Sala Penal prevé celebrar en los próximos meses el juicio por la supuesta trama corrupta en torno a la compra de mascarillas durante la pandemia de covid-19 por parte del Ministerio de Transportes, que en ese momento estaba dirigido por Ábalos. Pero, antes de fijar la fecha del juicio oral, los magistrados han programado una vista preliminar para examinar cuestiones previas planteadas por las partes, entre ellas, las peticiones de las defensas para que la causa sea anulada y ni siquiera llegue a juicio. A esa sesión tienen que asistir los tres acusados del caso -Ábalos; quien fuera su asesor en el Ministerio de Transportes, Koldo García; y el empresario y comisionista Víctor de Aldama-, pero tanto el exdirigente socialista como su antiguo asistente pretenden eludir estar presentes en el Supremo para esta vista.