La ganadora de las elecciones del domingo se comprometió a defender los logros de la democracia del país sudamericano
Laura Fernández lanzó en su primera conferencia de prensa como presidenta electa de Costa Rica mensajes conciliatorios con las fuerzas políticas opositoras y manifestó compromiso de respeto a las libertades y al sistema democrático. Fue una reacción al temor de sectores diversos por el avance de conductas autoritarias, debido a la mayoría absoluta que obtuvo en las elecciones generales del domingo y su promesa de profundas reformas a la Constitución.
“Tienen en mí a una líder que encabezará un gobierno de concertación nacional, que pretende respetar la voluntad del soberano de dar continuidad al cambio de nuestro país y espero que podamos bajar ya de manera inmediata las banderas de cualquier partido”, dijo Fernández, marcando una diferencia con el discurso eufórico de la victoria del domingo y con el tono áspero de su mentor, el presidente Rodrigo Chaves, contra fuerzas opositoras o instituciones fuera de su control. “Tengo el deseo genuino de que quienes fueron opositores hoy se sumen con valentía y antepongan el interés público antes de cualquier revanchismo o cálculo político”, añadió.













