La formación de Santiago Abascal admitió que tiene “posibilidades muy bajas” de entrar en el feudo de Albiol al comunicar a Francisco García su salida: “No das el perfil”
Francisco García acudió a la reunión con sus jefes de Vox, el pasado septiembre, con la sensación de que iba a recibir una mala noticia. No tardó en confirmar sus sospechas. “Creemos que no das el perfil para ser nuestro líder en Badalona (…) Las posibilidades de entrar en el ayuntamiento son muy bajas, sinceramente”, le dijo el diputado en el Parlamento catalán Andrés Bello. Meses antes, en mayo, García ya había sido apartado de un trabajo remunerado como responsable de afiliación del partido ultra en la provincia de Barcelona. Volvió a su empleo de comercial, aunque siguió ejerciendo como coordinador en Badalona, “dando caña” con vídeos a pie de calle al alcalde del PP, Xavier Garcia Albiol, que con su discurso duro en inmigración ha dejado poco margen en la ciudad para la ultraderecha. De hecho, no tiene representación en el consistorio. Lo hizo hasta que, en la reunión, le enseñaron la puerta de salida. “Gracias y que os vaya bonito”, les respondió con ironía.
García envió dos meses después de aquella ruptura, en noviembre, una carta poniéndose al servicio de Se Acabó La Fiesta (SALF), el partido del eurodiputado Luis Alvise Pérez. El excoordinador local de Vox adjuntó las firmas de un centenar de vecinos para “promover la creación de una delegación” de la formación en Badalona ante el “entusiasmo y compromiso de vecinos que comparten los valores y objetivos” de SALF. La misiva pide una “alternativa real” para la ciudad e incluye un reproche a Vox por “no estar a la altura”: “Hemos trabajado de forma altruista durante años por nuestra ciudad, pero recientemente nos han parado en seco. Ni a mí ni al resto del equipo nos han dado la oportunidad de seguir adelante. Somos todos currantes de toda la vida, gente honesta, comprometida y con los pies en la calle”.






