Expertos coinciden en que, como en Extremadura, la participación puede caer en estas primeros comicios por separado. En 2023, votó el 66,5% del censo
El 8 de febrero hay comicios autonómicos en Aragón, pero en la calle no se percibe un ambiente electoral. Esa supuesta desmovilización castiga sobre todo a los partidos pequeños y a la candidatura socialista que abandera la exministra Pilar Alegría. El PSOE confía en darle la vuelta a la situación durante la segunda semana de campaña, que empieza este sábado, intensificando los mensajes sobre derechos y servicios públicos y aprovechando el doble desembarco en Teruel y Zaragoza del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
“Desde que empecé hasta ahora ya se ha notado un cambio y estoy convencida de que la campaña se va a decidir en los últimos días”, afirma Alegría a EL PAÍS. La secretaria general de los socialistas aragoneses trasladó este viernes su campaña a Barbastro, un día después que de que en el municipio oscense estuviera el presidente de Vox, Santiago Abascal que, como en la campaña de Extremadura, es omnipresente en Aragón. Barbastro es un municipio más en el periplo que, desde el 17 de diciembre, cuando Azcón convocó las elecciones, le ha llevado por 40 pueblos aragoneses. Con actos de pequeño formato, con la excepción de aquellos en los que está presente Sánchez, la exministra debe darle la vuelta a la desventaja con la que parte respecto a Azcón, de diez escaños, según 40db. Los pronósticos apuntan a un retroceso de hasta cuatro diputados, hasta los 19 escaños, según el último barómetro de 40db para EL PAÍS y Cadena Ser.






