Los populares pretenden que Montero acuse en las urnas el “malestar ciudadano” y usarán la plataforma del Senado para mantener activo el frente político
El PP llevaba toda la semana calentando políticamente el funeral religioso que se celebró el jueves en Huelva por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz y este viernes optó por lanzarse en tromba contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su ausencia en la ceremonia. Génova sostiene que “no va a hacer política con los muertos” y defiende que está conteniendo el tono contra el Ejecutivo desde que sucedió el descarrilamiento del tren el pasado 18 de enero, pero en la dirección del PP no ocultan su interés en que lo sucedido desgaste al PSOE en las siguientes citas electorales. “El malestar ciudadano que no puedan manifestar contra Óscar Puente en un homenaje de Estado lo acabarán manifestando contra María Jesús Montero en las elecciones autonómicas de Andalucía”, argumentan fuentes de la cúpula del PP mientras el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, se resguarda y evita la refriega política.
De hecho, los populares han registrado la creación de una comisión de investigación en el Senado sobre el estado de la red ferroviaria, con el objetivo de estirar políticamente durante meses la atención sobre el accidente de Adamuz, que se investiga en el juzgado de instrucción número 2 de Montoro (Córdoba) y en el órgano competente para los siniestros de este tipo, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). El PP enfoca su estrategia de oposición al Gobierno en esta tragedia, un asunto que consideran que capitalizan más que otros temas, como la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Ejecutivo en su última reunión, que provoca al PP contradicciones internas, sobre todo, tras el apoyo explícito de la Iglesia a la medida de Pedro Sánchez que Alberto Núñez Feijóo ha rechazado de plano.






