Las organizaciones agrarias elevan la presión contra el tratado, que consideran dañino para el sector
Por un lado, los recortes en la Política Agraria Común (PAC) que amenazan con reducir sus ingresos. Por otro, un tratado comercial, el firmado entre la Unión Europea y los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que perciben como dañino para los intereses del sector agrario y ganadero. Miles de tractores han recorrido este jueves las calles españolas para protestar contra ambas medidas, y reclamar otras muchas mejoras, en una jornada de movilizaciones en la que están previstas una treintena de manifestaciones por todo el país.
El superjueves de protestas planteado por el sector quedó algo deslucido por el mal tiempo. El temporal obligó a cancelar las movilizaciones previstas en Madrid y Sevilla, que a priori habrían estado entre las más concurridas. En la capital de España, ese vacío se ha cubierto con la entrega de una tabla de reivindicaciones a las autoridades del gobierno de la Comunidad de Madrid, y una reunión con su presidenta, Isabel Díaz Ayuso. En ella, representantes del sector han han reclamado ayudas anticipadas para los sectores más afectados, y han puesto sobre la mesa otros problemas, como la falta de relevo generacional.







