El parque acuático, que quería mandar los cetáceos a China, amenazó con matar a los cetáceos por no poder hacerse cargo de su mantenimiento
Se abre un camino de esperanza para las 30 belugas de Marineland, el parque de atracciones ubicado en la provincia canadiense de Ontario que dejó de operar en septiembre de 2024, para las que se barajó la posibilidad de eutanasiarlas o enviarlas a China. Esta semana, la ministra de Pesca y Océanos de Canadá, Joanne Thompson, aprobó de forma condicional el plan presentado por representantes del parque para exportar los cetáceos a centros estadounidenses. “Se trata de un plan sólido para permitir que estos animales vivan en condiciones mucho más saludables”, expresó Thompson. De esta forma, el destino de las ballenas, en suspenso durante muchos meses, comienza a aclararse.
El ministerio encabezado por Thompson ha señalado que aún quedan algunos requisitos por completar antes de emitir el permiso definitivo de exportación, entre ellos una evaluación de los cetáceos por un veterinario acreditado y la presentación de información detallada sobre su transporte. Pese a que el Gobierno canadiense no ha precisado los centros que podrían alojar a estos animales, representantes de Marineland se han reunido con personal de tres acuarios: el Shedd de Chicago, el Georgia de Atlanta y el Mystic de Connecticut. De igual manera, ha existido un encuentro con enviados de SeaWorld, que posee tres parques en Estados Unidos.








