Los Reyes, Feijoó y Montero en representación del Gobierno central acuden al acto que se celebra en Huelva, donde ocurrió el accidente
Isabel Díaz Ayuso va por libre en la política española y eso en ocasiones trae consecuencias. Este jueves, la presidenta de Madrid se va a encontrar muy poco acompañada en un evento que puede servir para medir su poder de convocatoria, tanto dentro de su propio partido, el PP, como entre otros líderes regionales. El caso es que nadie de peso institucional va a acudir a su llamada para celebrar una misa en la catedral de La Almudena en homenaje a las víctimas del accidente de tren en el que murieron 46 personas hace once días, una de las tragedias ferroviarias más graves en la historia de la alta velocidad española.
El grueso de la institucionalidad del país se dará cita en Huelva, provincia de destino del tren cuya salida de vía provocó la invasión de la vía contraria y el posterior choque contra un convoy que circulaba de frente. Muchos han interpretado la convocatoria de Ayuso como un intento de protagonizar una catástrofe que no ha ocurrido en la Comunidad de Madrid. De hecho, según fuentes consultadas, ha habido cierta incomodidad incluso entre el Arzobispado de Madrid, que ya tenía preparada la celebración de una eucaristía por el accidente que ahora se ha interpretado como una convocatoria política.






