Alemania, Dinamarca, Bélgica, Países Bajos, Noruega y Luxemburgo lanzan un plan de expansión de aerogeneradores: “Es bueno para nuestro planeta y refuerza nuestra seguridad energética”
Los países europeos bañados por el mar del Norte mostraron estos días en Hamburgo, en el norte de Alemania, su determinación para impulsar allí un plan colosal de energía eólica marina. Para ello, han aprobado un pacto de inversión para conectar estas instalaciones energéticas offshore a las redes eléctricas de varios países para crear “energía asequible y reducir las dependencias estratégicas” en un contexto de elevado riesgo geopolítico.
“El mundo está viviendo un cambio de época”, afirmó la ministra de Economía alemana, Katherina Reiche, anfitriona de la Cumbre del mar del Norte celebrada en Hamburgo los pasados domingo y lunes, con la mirada puesta en las tensiones políticas con países como Rusia y Estados Unidos. “Y la respuesta solo puede ser una Europa fuerte”, agregó.
Bajo esta premisa, los líderes de Alemania, Dinamarca, Bélgica, Países Bajos, Noruega y Luxemburgo —que aunque no tiene costa, puede participar— presentes en la cumbre, fueron los encargados de dar a conocer el acuerdo para conectar hasta 100 gigavatios (GW) de nueva energía eólica marina mediante proyectos transfronterizos y desarrollar un marco financiero común para ello. Además, un pacto de inversión conjunto entre los gobiernos de los países del mar del Norte, la industria eólica marina y los operadores de redes eléctricas coordinará las licitaciones para parques eólicos marinos a partir de 2031 y garantizará que se liciten 15 GW de nueva potencia al año, para convertir así a la región del mar del Norte en “la mayor central de energía limpia del mundo”, escribieron en la declaración conjunta.









