“Ningún país puede resolver sus problemas en solitario”, ha dicho Lula da Silva en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe en Panamá

En un continente cada vez más polarizado y asolado por crisis simultáneas, siete jefes de Estado de distintos signos políticos de América Latina y el Caribe han hecho este miércoles un espacio en sus agendas para dejar de lado sus diferencias ideológicas y pedir una mayor integración regional. “Ningún país puede resolver sus problemas en solitario”, ha dicho el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, en colaboración con el Grupo Prisa (editor de EL PAÍS), a través del foro World in Progress (WIP).

El más veterano sobre escenario, Lula, de 80 años, ejerció de orador principal y desarrolló durante 30 minutos un discurso en el que defendió la necesidad de integración regional. “Vivimos uno de los momentos de mayor retroceso en esa materia”, ha lamentado el mandatario brasileño, que fue crítico con la debilidad de las instituciones regionales. “Nuestras cumbres están vacías, con la ausencia de los principales líderes regionales. La CELAC está paralizada y no ha sido capaz siquiera de hacer una única declaración contra ataques ilegales que afectan a nuestras naciones”, ha criticado Lula.