El portavoz de Renfe asegura que funciona dentro de una “razonable normalidad”
Tras otro día negro en Rodalies que terminó con el cese de dos altos cargos de Renfe y Adif, el servicio ferroviario catalán se recupera este martes de forma progresiva y parcial, pero a primera hora ya acumula retrasos de hasta 30 y 45 minutos en la estación de Barcelona-Sants en la R1, R2 y R4, y las primeras cancelaciones en Girona. El portavoz de Renfe en Cataluña, Antonio Carmona, ha asegurado este martes que el servicio ha arrancado según lo previsto y dentro de una “razonable normalidad”.
“Es la misma oferta que estaba prevista ayer. Hemos desplegado 150 vehículos por carretera y hasta 700 informadores de Renfe, Adif, Generalitat y Ayuntamiento de Barcelona”, ha explicado. Carmona ha evitado comentar los ceses, anunciados ayer tarde, del director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany, y de Raúl Míguez Bailo, Director General de Operaciones y Explotación de Adif.
Pese a que los trenes arrancan en cuentagotas, la principal estación de Cataluña ha amanecido con un paisaje distinto. La red funciona como estaba previsto el lunes antes del caos desatado por la doble caída del centro de control de Adif en la estación de França y que provocó la suspensión y reanudación intermitente del servicio. A la espera de que los técnicos de Adif terminen de comprobar los 69 puntos sensibles y los otros 23 críticos de la red, la mayoría de las líneas sufren cortes, por lo que el Govern ha fletado más de un centenar de autobuses interurbanos.











