La teleco aspira a una valoración de más de 2.000 millones para su división en España. Su objetivo es efectuar una colocación por un máximo del 30% para financiar su crecimiento

Digi avanza en su camino hacia la Bolsa española con la contratación de los despachos de abogados Linklaters y Uría Menéndez, que se ocuparán de los temas legales de la OPV. La operadora aspira a una valoración de 2.000 millones de euros como mínimo, cifra que le permitiría captar recursos para apuntalar su crecimiento en España a través de una venta de acciones nuevas y antiguas por un 30% en primavera. La compañía ya cotiza en la Bolsa rumana con una valoración de unos 2.600 millones de euros, por encima de la tasación preliminar de la filial española.

La entrada de Digi en el mercado español allá por 2008 fue relativamente silenciosa, centrada en clientes extranjeros y sin infraestructura de banda ancha. Pero en los últimos años la operadora de origen rumano ha dado un golpe en el tablero de las telecomunicaciones con captaciones masivas a sus rivales que la colocan como la reina indiscutible y un despliegue de red propia que le ha permitido ofrecer precios de derribo. Es la compañía más agresiva en precios y esto ha permitido que sume clientes en España hasta alcanzar los 10,2 millones de productos –entre internet y telefonías móvil y fija– a cierre de septiembre.