La actriz y modelo estadounidense es hija del multimillonario inversor Nelson Peltz, cuya fortuna supera con creces la de David y Victoria Beckham. Mientras su marido critica el desprecio con el que la han tratado el exfutbolista y la diseñadora, ella evita pronunciarse

El distanciamiento entre Brooklyn Beckham y el resto de su famosa familia era evidente desde hace meses. No lo habían dicho con palabras, pero sí con hechos. El mayor de los cuatro hijos de David y Victoria Beckham, de 26 años, no acudió el pasado mayo a la gran celebración por el 50º cumpleaños de su padre ni tampoco a su nombramiento oficial como caballero, en noviembre. Su ausencia en todas las reuniones familiares importantes —y la de su familia en su renovación de votos el pasado agosto— llevaba tiempo reflejando que algo no va bien, pero sus padres han seguido sonriendo de cara al público como si el aparentemente perfecto linaje Beckham siguiera inmutable, como si siempre hubiesen sido cinco, en vez de seis.

O siete, porque en medio de todo está Nicola Peltz (Nueva York, 31 años), la mujer de Brooklyn desde 2022, a quien se ha señalado en medios y redes como origen y detonante de este enfrentamiento familiar silencioso. Pero Brooklyn se hartó de tanto silencio el pasado lunes. “No quiero reconciliarme con mi familia”, confirmaba en un explosivo mensaje en sus stories de Instagram, donde, por fin, explicaba los motivos de su ruptura con los Beckham y que tiene como protagonista involuntaria a Nicola, quien, en realidad, nunca ha necesitado asociarse a ese apellido —de hecho, ambos han adoptado la combinación Peltz Beckham—.