El tribunal que lleva el caso levanta el secreto de las actuaciones y la Fiscalía pide que se remitan a Juzgado de Violencia sobre la Mujer

El asesinato de una mujer de 29 años de Badajoz el pasado 25 de septiembre ha pasado a contabilizarse como un nuevo caso de violencia machista del año pasado en España, que cerró 2025 con 47 asesinatos. El Juzgado de Instrucción número 2 de Badajoz ha levantado el secreto de las actuaciones y la Fiscalía ha solicitado que las diligencias sean remitidas al Juzgado de Violencia sobre la Mujer, según han informado a EFE fuentes próximas a la instrucción. Las dos personas que habían sido detenidas por su presunta implicación en este asesinato, un padre y su hijo, permanecen en prisión.

Los hechos ocurrieron en una vivienda situada en la barriada pacense de Santa Marina, cerca del paseo fluvial del río Guadiana. Los vecinos habían alertado a primera hora de la mañana de un incendio. Cuando los bomberos entraron a sofocarlo, se encontraron con el cuerpo sin vida la mujer, natural de la localidad pacense de La Haba y funcionaria del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) desde hacía poco tiempo.

La mañana del crimen, algunos compañeros se percataron de su ausencia y pensaron que algo no iba bien porque solía ser muy puntual. Algunos de ellos se acercaron a su casa y se encontraron con el operativo de emergencias. Durante los días que siguieron al asesinato, los trabajadores del INSS se concentraron a las puertas de su sede en Badajoz para condenar lo ocurrido. “Cuando te toca de cerca es cuando adquieres una dimensión real de lo que son estos crímenes”, dijeron entonces. A ella, la describían como una mujer con una personalidad arrolladoramente positiva. “Es una chica que estaba empezando a vivir. Acababa de sacar su plaza”.