En España usan estos fármacos más de 200.000 personas, casi el doble que en 2010, aunque los especialistas calculan que hay muchos más afectados

El consumo de fármacos para el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se ha disparado en Europa desde 2010. En España, por ejemplo, su uso casi se ha duplicado ―hasta alcanzar a un 0,42% de la población, más de 204.000 personas―, y es de los países en los que menos ha crecido de los cinco estudiados en una investigación que acaba de publicar The Lancet.

Las cifras, sin embargo, siguen siendo bajas en opinión de algunos de los mayores especialistas en la materia. Los usan entre un 0,26% de la ciudadanía (en Alemania) y un 1,56% (en Países Bajos), cuando la prevalencia del TDAH según los criterios de las principales guías clínicas está entre un 2,5% y un 8% de los niños y entre un 1% y un 3% de los adultos. Mientras, otros expertos en salud pública críticos con estos parámetros, alertan de una sobremedicalización.

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que se caracteriza por un patrón persistente de inatención, hiperactividad y/o impulsividad que interfiere de forma significativa en el funcionamiento diario o en el desarrollo. Comienza en la infancia, pero a menudo continúa en la adolescencia y la adultez.