El joven de 27 años se encontraba en la capital catalana completando su periodo de prácticas de Renfe

El único fallecido en el accidente de Rodalies de Barcelona es Fernando Huerta, un joven sevillano de 27 años que se encontraba en la capital catalana completando su periodo de prácticas en Renfe. Antes de realizar las prácticas en esa compañía, el joven había trabajado en una empresa privada de transporte ferroviario.

La familia de Huerta recibió la noticia durante la madrugada, cuando las autoridades concluyeron los trabajos de identificación. En el momento del siniestro, el sevillano se encontraba en la cabina con otros tres compañeros, que resultaron heridos como consecuencia de la caída de un muro. Los miembros de la peña Trianafans, de la que era miembro, describen a Fernando como una persona “alegre y comprometida”.

“Mi más sentido pésame a todos los familiares y amigos de este joven sevillano que estaba destinado en Barcelona para completar su formación como maquinista. Para ellos va el abrazo de toda una ciudad que se une a esta tragedia y un dolor que todos compartimos. Descansa en paz”, ha escrito el alcalde hispalense, José Luis Sanz, en un mensaje publicado en su perfil de X. El Ayuntamiento de Sevilla ha convocado a mediodía un minuto de silencio en su honor. El presidente de la Junta andaluza, Juan Manuel Moreno, también se ha referido al fallecimiento del joven maquinista: “Esto demuestra que la tragedia no se aleja”, ha dicho en referencia al accidente ferroviario de Adamuz.