Bain Capital junto a Drago, Terralpa, Generali, la familia Ardid y el empresario Rafael Serrano se interesan por el inmueble para hacer un cambio de uso a hotel y viviendas

La histórica sede de Telefónica en Gran Vía ha despertado interés entre posibles inversores para comprar el edificio y transformarlo en hotel y viviendas con servicios hoteleros. La compañía de telecomunicaciones ya ha recibido cinco ofertas por el edificio situado en el número 28 de este céntrico eje comercial de Madrid, todas ellas en el entorno de los 250 millones de euros, explican fuentes del sector inmobiliario. Se espera que en marzo llegue el proceso definitivo de pujas vinculantes entre los interesados. La mayor duda que ha despertado esta posible transacción entre los inversores ha sido la necesidad de realizar una modificación del plan general urbano de la capital para convertir el uso del inmueble en hotelero y residencial.

Telefónica encargó a finales del pasado año al banco Rothschild la venta de este icónico edificio, lo que en la jerga del sector inmobiliario se conoce como activo trofeo por su relevancia, y que se inauguró ya en 1929 como sede de la operadora. La llegada de Marc Murtra a la presidencia de la teleco en enero de 2025 ha provocado una sacudida en la compañía para obtener ingresos con la venta de activos y negocios no estratégicos y, así, reducir deuda, sin mirar al pasado por mucho vínculo sentimental que pudiera existir por ejemplo con el edificio de Gran Vía.