Fuentes populares aseguran en privado que no son “el partido del ‘pásalo’ que llama asesino a un político cuando su gestión genera inseguridad o fallecimientos”

La política española mantiene una cierta minitregua ante el shock provocado por el accidente de tren de Adamuz, con 41 muertos confirmados de momento. El Gobierno y la Junta de Andalucía han exhibido unidad y lealtad, y este martes, tras el Consejo de Ministros, se ha mantenido ese tono en la rueda de prensa y se ha evitado cualquier choque con el PP.

De hecho, en este nuevo ambiente al menos temporal creado por la magnitud de la tragedia, fuentes del Ejecutivo aseguran que el lunes, después de que Alberto Núñez Feijóo señalara que el Gobierno no había trasladado ninguna información al PP, algo que contrastaba con el contacto permanente entre el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o el ministro de Transportes, el jefe de gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio, llamó a su homóloga de Feijóo, Marta Varela. Las versiones de la llamada difieren entre los dos partidos, pero ambas muestran un cambio en la relación. Según el Gobierno, Rubio llamó para explicarle que la información que tienen es la que están haciendo pública y ponerse a su disposición para ofrecerle más. Según el PP, se limitó a agradecerle el tono de Feijóo en la rueda.