El filántropo estadounidense, cofundador de Microsoft, envió un mensaje positivo en un acto por el 50º aniversario de EL PAÍS, un año después del desmantelamiento de USAID, y celebró las herramientas que permiten salvar vidas cada día en el Sur Global

“Me cuesta no emocionarme al hablar de las herramientas con las que contamos para ayudar a los países más vulnerables”, celebró Bill Gates el lunes en un diálogo con EL PAÍS, celebrado en el Museo del Prado en Madrid, en el marco del 50º aniversario del periódico. Pese al coste en vidas humanas que ya están provocando los recortes en solidaridad decretados por Estados Unidos y países europeos, el filántropo estadounidense, presidente de la fundación que lleva su nombre, envió un mensaje optimista y comprometido con la ayuda a los más vulnerables.

Estos son los principales puntos de su intervención:

“El milagro que se dio desde el año 2000 hasta 2025, cuando se redujeron las muertes infantiles a la mitad, la tasa de reducción más rápida de la historia de la humanidad, se está revirtiendo”, dijo Gates, recordando que el año pasado murieron en el mundo 4,8 millones de niños menores de cinco años frente a los 4,6 millones registrados en 2024. Según él, este retroceso se debe al impacto de los recortes en cooperación, como queda recogido en los datos publicados por la Fundación Gates en diciembre.