Las familias de los fallecidos percibirán 72.000 euros del seguro obligatorio, pero todas las víctimas podrán cobrar, además, indemnizaciones por responsabilidad civil
Los viajeros afectados por el accidente ferroviario ocurrido el domingo en Adamuz (Córdoba) —al chocar un tren Alvia con dos vagones descarrilados de un convoy de Iryo— tienen derecho a una indemnización por los daños y perjuicios sufridos. Como mínimo, recibirán lo establecido en el seguro obligatorio de viajeros (SOV), que fija el pago de 72.121 euros en caso de fallecimiento. A última hora de la mañana se habían reportado 39 muertes. Más allá de esta cobertura, entrará en juego el eventual seguro de responsabilidad de quien se considere responsable del siniestro.
El seguro obligatorio de viajeros tiene por finalidad indemnizar a las personas que sufran daños corporales durante su desplazamiento en un medio de transporte público colectivo. Forma parte del precio del viaje, por lo que los viajeros están cubiertos solamente por tener el billete. En el caso de daños corporales, las indemnizaciones van desde los 2.400 euros hasta los 84.000 euros que se pagarán a los heridos que sufran graves secuelas de por vida. Estas son las coberturas mínimas que tienen los alrededor de 500 pasajeros que viajaban en los trenes Iryo y Alvia siniestrados, y se ejecutan rápidamente, al igual que un seguro de vida estándar normal. Por el contrario, las indemnizaciones pueden ser mucho más elevadas, aunque pueden tardar años en ejecutarse.








