El equipo blanco, cerca de unirse al proyecto de la NBA, recibe al azulgrana, comprometido a seguir en la Euroliga. Scariolo: “El club ha empezado un plan a medio y largo plazo”
Real Madrid contra Barcelona, ¿o la NBA frente a la Euroliga? El clásico europeo de este viernes por la noche (20.45, Movistar) en el Palacio de los Deportes llega más cargado que nunca de un simbolismo que traspasa la pista de juego. Si con el balón los dos gigantes del baloncesto español vuelven a medir sus fuerzas en una competición durísima que alcanza ya la 22ª jornada de la liguilla, en los despachos de ambos clubes el partido no es menos caliente. Madrid y Barça portan hoy la bandera de dos modelos antagónicos. La entidad azulgrana se comprometió de palabra el pasado martes a renovar hasta 2036 su contrato con la Euroliga mientras la casa blanca se presenta como el póster de la NBA de cara a su desembarco en octubre de 2027.
Son tiempos convulsos y las piezas se mueven en el tablero de ajedrez como parte de un gran juego de estrategias, presiones y negociaciones. Justo este jueves terminó el plazo concedido por la Euroliga para que sus clubes miembros firmaran bajo determinadas condiciones la prórroga de su unión por 10 años más. El Barça dio a última hora el ‘sí, quiero’ con algún asterisco, como esa cláusula de salida por 10 millones de euros ya existente en los anteriores acuerdos. Al otro lado de la mesa, tanto el Madrid como el Fenerbahçe, actual campeón, han retrasado su decisión hasta el final legal del contrato vigente, el 30 de junio. Ese dejar correr el tiempo aboca a los blancos a una negociación individual con la Euroliga mientras maneja con fuerza la carta de la NBA, su opción preferida.






