El veterano astro de los Lakers encadena récords de longevidad al tiempo que su compañero Luka Doncic brilla como máximo anotador de la temporada regular

La madrugada del 8 de julio de 2010, LeBron James protagonizó en un plató de televisión uno de los momentos más recordados de la historia reciente de la NBA. El por entonces alero de los Cleveland Cavaliers, franquicia que lo había seleccionado en primera pos...

ición del draft de 2003, acudió a un programa especial de la cadena ESPN —The Decision; La Decisión, en español— para anunciar ante las cámaras su incorporación a los Miami Heat. En Florida, James cambió el dorsal 23 por el 6, conquistó junto a Dwyane Wade y Chris Bosh dos títulos de la NBA y completó cuatro temporadas que, todavía hoy, muchos señalan como sus más esplendorosas sobre una pista de baloncesto.

Ahora, más de una década después de dejar Miami, y casi 16 años después de aquel espacio televisivo que siguieron más de 13 millones de espectadores en Estados Unidos, James ha vuelto a registrar un hito sin precedentes en la historia de la mejor liga de baloncesto del mundo. Desde que el pasado mes de diciembre cumpliera 41 años, el de Ohio ha ofrecido una carta de estadísticas (27,7 puntos; 7,7 rebotes; 7,8 asistencias; y 55% de acierto en el tiro) que mejora a la ofrecida en sus temporadas en Miami (26,9 puntos; 7,6 rebotes; 6,7 asistencias; y 54,3% de acierto en el tiro), cuando, además de brillar en lo colectivo, consiguió dos galardones de MVP (jugador más valorado de la liga, por sus siglas en inglés).