La presidenta madrileña evita pronunciarse o defiende a artistas como Julio Iglesias y Plácido Domingo, pero endurece su discurso si las denuncias sirven para avivar el enfrentamiento político

Las palabras son estas: desprestigio y descrédito. Sinónimos. La primera la utilizó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en un mensaje en su perfil de X para defender a Julio Iglesias de las acusaciones de agresión sexual a dos extrabajadoras que ha revelado una investigación de eldiario.es y Univisión Noticias. “La Comunidad de Madrid jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos, al del cantante más universal de todos:

noreferrer" title="https://elpais.com/gente/2026-01-12/ruth-la-hija-que-julio-iglesias-puga-tuvo-a-los-90-anos-se-que-es-muy-dificil-de-entender-pero-las-relaciones-no-convencionales-existen-y-la-gente-se-puede-amar.html" data-link-track-dtm="">Julio Iglesias”, escribió el martes. La segunda la ha dicho este miércoles el portavoz del Ejecutivo y hombre fuerte de Ayuso en el gobierno, Miguel Ángel García Martín: “Nosotros no vamos a contribuir al descrédito de nadie”. El relato parece claro: la Comunidad de Madrid, en pos de la prudencia, no se pronuncia ―e incluso defiende― sobre las denuncias de agresión sexual contra una figura pública mientras no exista una sentencia condenatoria, como ya hicieron con el tenor Plácido Domingo, acusado de acoso sexual por nueve mujeres. Pero el relato de la cautela deja de ser tal si las acusaciones pueden ofrecer rédito político y avivar el enfrentamiento con la oposición y, sobre todo, el Gobierno central.