La justicia avisa al presidente salvadoreño de que no puede inmiscuirse en debates políticos internos del país, que está en plena campaña electoral
El presidente salvadoreño, el populista Nayib Bukele, llegó el martes a Costa Rica para una visita oficial durante la cual colocará la primera piedra de una cárcel de alta seguridad inspirada en el modelo que él mismo ha instaurado en El Salvador para luchar contra las pandillas. La visita ha generado polémica porque Bukele la hace en plena campaña electoral costarricense. El Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica ha avisado al mandatario de que no puede inmiscuirse en el debate político interno.
Bukele aterrizó en la Base 2 del Ministerio de Seguridad de Costa Rica, ubicada en el aeropuerto Juan Santamaría, y fue recibido por la vicepresidenta costarricense, Mary Munive, y el canciller, Arnoldo André. La controvertida visita se realiza en plena campaña política en Costa Rica rumbo a las elecciones del próximo 1 de febrero, en la que la candidata oficialista, Laura Fernández, lidera las encuestas.
El Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica (TSE) rechazó el lunes un recurso presentado por un ciudadano que pretendía evitar la visita de Bukele, pero advirtió de que el mandatario no puede intervenir en asuntos internos. “La toma de posición de un mandatario extranjero —en favor o en contra de alguna de las opciones políticas en contienda— constituiría una violación al Derecho Internacional Público”, remarcó.






