El golfista vasco, igual que DeChambeau y Cameron Smith, afirma que no piensa seguir los pasos de Brooks Koepka de regreso al circuito americano
Jon Rahm ha dicho que no. No a la oferta del PGA Tour, el circuito americano de golf, de volver a casa y romper su contrato con LIV, la Liga saudí en la que es una de sus grandes estrellas. No a deshacer sus pasos y el camino que tomó en diciembre de 2023, cuando tiró al suelo su discurso anterior, cambió de bando tentado por un cheque con muchos ceros y provocó un seísmo de gran magnitud en su deporte. No al Programa de Reincorporación de Miembros creado por el tour estadounidense para acoger de vuelta a Brooks Koepka y ofrecer las mismas condiciones a otros tres golfistas: Rahm, Bryson DeChambeau y Cameron Smith. El PGA Tour abrió una “ventana única” para que estos jugadores de LIV regresaran a sus brazos. La oferta sigue en pie hasta el 2 de febrero, solo es aplicable a ganadores de grandes o The Players desde 2022 y comporta una penalización económica y unas restricciones deportivas.
“No tengo intención de irme a ningún lado”, ha expresado Rahm en un acto organizado por LIV con los capitanes de los equipos; “le deseo lo mejor a Brooks. Por lo que a mí respecta, estoy centrado en la Liga y en equipo este año y ojalá podamos repetir como campeones otra vez”. También DeChambeau y Smith despejaron balones. “Tengo contrato hasta 2026 y estoy ilusionado con este año”, afirmó el estadounidense, que negocia su renovación. El australiano se explayó un poco más: “No he tenido mucho tiempo para pensarlo. Pero sé que yo me quedo aquí. Estoy aquí para apoyar a LIV. Soy capitán de un gran equipo y de un gran grupo de personas. Estoy feliz y orgulloso de donde estoy. Creo que hacemos muchas cosas geniales, la Liga está creciendo”. Fueron declaraciones cortas y en el marco de una presentación de la Liga saudí.






