Agentes de la Guardia Civil ayudan en el desalojo por la fuerza de la mujer y retiran la embarcación con el pretexto de que no cumple las normas de seguridad
A las 11 de la mañana, Puertos de Las Palmas cumplió su amenaza y con la ayuda de media docena de agentes de la Guardia Civil desalojó a Margarita, una mujer asturiana de 71 años que vivía sola desde hace cinco en su barco Claudine atracada en La Marina Las Palmas, conocida en Las Palmas de Gran Canaria como el muelle deportivo. Es el último capítulo, desarrollado bajo un ambiente de tensión y las protestas de diversos colectivos por el derecho a la vivienda, de la lucha que mantienen desde hace más de un año varios centenares de ciudadanos para seguir residiendo en sus barcos ante la aguda crisis de la vivienda. La mujer asegura no tener a dónde ir. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria asegura estar prestando asistencia a la persona afectada y está “trabajando para garantizarle una solución habitacional adecuada” pese a no tener competencias.
Dos centenares de personas llevan más de un año litigando para no ser echados de las embarcaciones en las que residen, y denuncian tácticas de “amedrentamiento y acoso” por parte del organismo público. Puertos de Las Palmas Se basa, para ello, en sus propias ordenanzas, que prohíbe residir en las embarcaciones.






