El técnico sale del banquillo menos de 24 horas después de perder la final de la Supercopa contra el Barça y siete meses después de ser contratado

El Real Madrid regresó este lunes de madrugada de Yeda con una mezcla de sensaciones mucho más acusada que la que apuntó Xabi Alonso en su rueda de prensa después de perder la final de la Supercopa contra el Barcelona (3-2). La directiva llevaba semanas contemplando con disgusto el decepcionante juego del equipo, la acumulación de lesiones, los resultados insuficientes y el deterioro de algunas dinámicas del vestuario. El técnico apuntó a que se podían sacar “cosas positivas” pese a la derrota, pero los ejecutivos del club no estaban de acuerdo en que se pudiera celebrar que el equipo hubiera competido. Ya en Madrid decidieron prescindir de él y el club publicó un comunicado en el que se describía la operación como “de mutuo acuerdo”.

Pocos minutos después, publicó otro comunicado en su web en el que anunciaba que se hacía cargo del banquillo Álvaro Arbeloa, hasta ahora técnico del Castilla. Ambos compartieron vestuario como futbolistas del Madrid cinco temporadas, desde que llegaron en el mismo mercado del verano de 2009 hasta que Xabi se fue al Bayern Múnich en 2014 después de ganar la Champions en Lisboa contra el Atlético.