Jono Castano y Paolo Mascitti son los encargados de transformar, en muy poco tiempo, los cuerpos de los intérpretes para cintas como ‘Christy’ y ‘Superman’. Para ellos está en juego “su profesión”, aseguran, por lo que se toman el entrenamiento mucho más en serio que alguien con un trabajo de oficina

Cuando los actores se meten tanto en su papel, a veces les resulta difícil separarse de su personaje una vez que salen del set y llegan a casa. Le pasó a Austin Butler cuando interpretó a Elvis Presley. Dejó el peinado y el vestuario del Rey de Rock atrás, pero su voz cambió y su salud mental también. Le afectó tanto que tuvo que ingresar en un hospital al acabar el rodaje. Para actrices como Sydney Sweeney también fue un proceso extraño y casi al revés: “Cambié físicamente por el papel, así que, en cierto modo, seguía llegando a casa como Christy. Pero las emociones, las peleas y los traumas que ella atravesó, intenté no llevármelos a casa”, contó en W Magazine. “Mi cuerpo era completamente distinto. No me entraba mi ropa. Normalmente, uso una talla 23 de vaqueros y estaba llevando una 27. Me crecieron los pechos. Y el culo se me puso enorme. ¡Fue una locura! Yo pensaba: ‘Oh, Dios mío”.