Los barones populares no están alineados y se han ido organizando en grupos territoriales de distinto signo político

El Cataluña nos roba se escuchó este viernes desde distintos puntos de la geografía española por boca de los presidentes autonómicos del PP. Los barones populares también arremetieron contra Pedro Sánchez por las supuestas cesiones del jefe del Ejecutivo al independentismo en busca de su “supervivencia” en La...

Moncloa. Todo tras la presentación de la propuesta del nuevo modelo de financiación de las comunidades, caducado desde 2014, que supondría 21.000 millones adicionales, de los cuales el 70% se destinaría a territorios del PP al gobernar en la mayoría. El PP cargó en bloque y sin fisuras contra la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por las “formas” y el “fondo” empleados para plantear la nueva norma, un frente común con el agravio catalán como principal argumento que le permite al PP soslayar las diferencias entre sus barones, que tienen demandas distintas en función de las características de cada territorio.

El PP quiere evitar a toda costa abrir ese melón. Entre las 11 comunidades donde gobierna el PP (del total de 17) están constatadas las diferencias respecto a sus reclamaciones en materia de financiación autonómica debido a las especificidades de cada territorio. No es lo mismo lo que exige la Andalucía de Juan Manuel Moreno, que la Baleares de Marga Prohens o la Galicia de Alfonso Rueda. Hay quienes demandan que se ponga el foco en el mayor volumen de población, en la mayor aportación a la caja común y o en el envejecimiento de sus habitantes, entre diversos criterios.