El club de Londres, que despidió a Maresca, pretende desarrollar la figura del técnico como ejecutivo al servicio de la dirección deportiva

El Chelsea, doble campeón de la Champions, contrató este martes a Liam Rosenior, un entrenador inglés cuyo currículum registra dos hitos: en 2024 fue despedido del Hull, en Segunda División, porque a la directiva no le gustaba su fútbol defensivista; y en 2025 clasificó al Racing de Estrasburgo para competiciones europeas por primera vez en 19 años. De la mano de Rosenior el Estrasburgo acabó la última temporada de la Ligue 1 en 7º posición, pero en Francia los directores deportivos advierten de que lo consiguió con no poco auxilio financiero. BlueCo, la compañía de capital estadounidense que controla la propiedad del Estrasburgo, invirtió 173 millones de euros en ficharle jugadores en todos los mercados entre 2024 y 2026. Es decir, que Rosenior dispuso del quinto presupuesto de Francia pero solo pudo quedar séptimo. El Estasburgo seguía en la séptima plaza en el día de la Epifanía, coincidiendo con el anuncio de un nombramiento insólito.

La apuesta del Chelsea no tiene precedentes. Nunca, al menos en lo que va de siglo, un club que aspire a ganar la Champions contrató a un técnico con menos experiencia en los banquillos o como jugador de elite. Rosenior, de 41 años, apenas jugó cinco temporadas en la Premier con el Hull y el Fulham. Pero más que como lateral destacó por sus columnas en el diario The Guardian. Las condiciones que ahora le vinculan al Chelsea no invitan, sin embargo, a considerarle un cargo provisional. Los dueños le firmaron hasta junio de 2032 después de despedir a Enzo Maresca la semana pasada, en circunstancias que resultaron por lo menos oscuras.