Ábalos recibió a la vicepresidenta venezolana en el aeropuerto de Barajas hace cinco años pese a la sanción impuesta

Si alguien sabe bien de las sanciones que pesan sobre Delcy Rodríguez en la Unión Europea, es el Gobierno español. En enero de 2020, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se vio inmerso en una fuerte polémica, que todavía resurge en ocasiones, cuando la vicepresidenta venezolana aterrizó en el aeropuerto madrileño de Barajas y pisó suelo europeo. Lo hizo a pesar de que estaba sancionada desde año y medio antes, cuando se le prohibió la entrada a la UE “por violaciones o abusos graves de los derechos humanos o de la represión de la sociedad civil y la oposición democrática en Venezuela”. No es la única venezolana sobre la que pesa esta sanción. Su nombre forma parte de una lista negra en la que hay otros altos cargos del régimen de Nicolás Maduro.

Las sanciones y el listado en el que está Rodríguez se crearon en enero de 2018, aunque ella pasó a engrosar la lista en junio de ese año. Desde entonces, el castigo se ha ido renovando periódicamente. La última vez hace menos de un mes, el 15 de diciembre pasado. Lo hizo “a la vista de las persistentes acciones que socavan la democracia y el Estado de derecho, así como las continuas violaciones de derechos humanos y la represión de la sociedad civil y la oposición democrática”. Y salvo que medie una decisión en sentido contrario antes, estarán vigentes hasta el 10 de enero del año próximo. Entre las personas sancionadas, junto a Rodríguez, está prácticamente todo el círculo de Maduro: Diosdado Cabello, ahora ministro de Interior o Tarek William Saab, fiscal general.