Cuatro montañeros, alguno de ellos muy experimentado, han muerto en el Pirineo aragonés en menos de 3 días por dos aludes de enormes dimensiones
El Pirineo aragonés ha vivido esta Navidad dos caras que no pueden ser más dispares. Mientras la estación de Formigal despedía el año para toda España con las campanadas de Mediaset para Telecinco y Cuatro entre fiestas y fuegos artificiales, pocas horas después la Guardia Civil esperaba las luces del alba custodiando el cuerpo sin vida de un montañero para ser rescatado por el helicóptero en l...
a zona de Bielsa, en la montaña de Punta Suelza a 2.400 metros de altitud. Era la cuarta víctima mortal por culpa de un alud de importantes dimensiones en los tres últimos días.
A Ángel Sánchez, trabajador social experto en gestión de vivienda pública, de 54 años, nacido en Madrid, pero residente en Zaragoza, la muerte le sorprendió cuando practicaba raquetas en el Pirineo aragonés y se disponía a pasar la Nochevieja en el refugio de Urdiceto. No pudo llegar. A las seis y media de la tarde, un alud lo sepultó y hasta las dos de la madrugada, los agentes del GREIM no pudieron dar con él. Fue el perro de la Benemérita el que pudo localizarlo. Estaba bajo metro y medio de nieve.









