Las parlamentarias han logrado el apoyo de la primera ministra, Sanae Takaichi, para resolver una escasez de inodoros que está provocando incluso que se retrase el trabajo en la Cámara Baja

Un grupo de diputadas japonesas de distintos partidos han firmado una petición para que se construyan más lavabos femeninos en el edificio del Parlamento y han logrado el apoyo de la primera ministra Sanae Takaichi, una figura que pese a su gran popularidad es conocida por su poca empatía con las reivindicaciones de las mujeres....

La necesidad de hacer más lavabos para mujeres surgió a raíz del aumento de diputadas en los comicios de octubre de 2024, cuando fueron elegidas 73 legisladoras para la Cámara Baja sobre un total de 465 escaños, superando el máximo anterior de 54 mujeres alcanzado en 2009.

El edificio del Parlamento, una construcción de cemento y granito de estilo híbrido, famosa por su torre central en forma de pirámide escalonada, fue inaugurado en 1936, cuando aún no existía el voto femenino en Japón, que llegó en 1945. Actualmente, cuenta con 22 retretes para mujeres frente a los 67 masculinos.

Cerca de la sala de las sesiones plenarias solo hay un baño con dos inodoros y las parlamentarias se quejan de las colas que se forman, que provocan retrasos y eso afecta a su participación en las deliberaciones. “Hay ocasiones en las que tenemos que desistir de ir al baño o, simplemente, aguantarnos”, aseguró al diario Yomiuri Shimbun la diputada y principal promotora de la petición Yasuko Komiyama, del Partido Constitucional Democrático, en la oposición.