Unos 300 guardias civiles vigilan la fiesta ilegal, que intentaron frenar sin éxito el 31 de diciembre
Como en los últimos años, la BigFucking Party ha comenzado en una zona apartada del España y amenaza con durar hasta el día de Reyes. Los intentos de la Guardia Civil no han conseguido impedir que los participantes en esta fiesta ilegal se instalaran en algún punto del país; y estos se han asentado finalmente en las inmediaciones del pantano del Cenajo, en Albacete, entre los municipios de Férez y Hellín. Unos 300 agentes del instituto armado vigilan ahora la rave, que hasta el momento transcurre sin incidentes.
El primer día de esta macrofiesta de música electrónica —que ha reunido a más de 1.000 vehículos, caravanas y furgonetas— transcurrió con normalidad, según fuentes de la Guardia Civil. En la zona se han desplegado agentes de la Comandancia de Albacete y desplazados de otras provincias, como Madrid, Murcia, Valencia o Sevilla.
La zona está cerrada para impedir que accedan más personas y vehículos, al tiempo que se garantiza la seguridad en las vías de comunicación próximas. La carretera AB-408 está cortada desde el kilómetro 0 hasta el 12,2, según la información de la Dirección General de Tráfico (DGT).








