La confirmación por parte del Tribunal Supremo de las condenas por el asesinato de Samuel Luiz refuerza el mensaje contra la impunidad de los delitos de odio

El Tribunal Supremo acaba de confirmar las condenas de entre 20 y 24 años de prisión a los tres acusados de asesinar a golpes —en julio de 2021 en A Coruña— a Samuel Luiz Muñiz, así como la absolución del cuarto joven juzgado, condenado en primera instancia a 10 años como cómplice. Los hechos probados no han cambiado desde que hace 13 meses un jurado consideró culpables a los tres autores del crimen: Samuel Luiz, de 24 años, realizaba una videollamada con su móvil en el paseo marítimo de la capital coruñesa cuando un muchacho de su misma edad, creyendo que le grababa, comenzó a golpearle tras gritar: “Deja de grabar; a ver si te voy a matar maricón”. El atacante y varios de sus amigos se ensañaron con Luiz. Lo patearon. Lo persiguieron para impedir que huyese. Lo mataron.

Fue “una suerte de inexplicable linchamiento” de una víctima totalmente desvalida, como señala el Supremo; una “cacería brutal e inhumana”, en palabras de la fiscal durante el juicio. Y fue un asesinato homófobo, como confirman los magistrados del alto tribunal, que en el caso del principal acusado, sobre quien recae la pena más alta, ratifican la agravante de discriminación por orientación sexual.