La sexta ronda de maniobras chinas de gran envergadura en tres años ha alcanzado una escala inédita en términos de cobertura geográfica y cercanía a la isla

Las maniobras militares Misión Justicia 2025, que China lanzó el lunes alrededor de Taiwán, han alcanzado este martes una escala inédita en términos de cobertura geográfica y

om/eps/2023-04-16/taiwan-el-punto-caliente-donde-chocan-las-superpotencias.html" data-link-track-dtm="">cercanía a la isla principal. El Ejército Popular de Liberación (EPL, el ejército chino) ha activado diez horas de ejercicios con fuego real en siete zonas aéreas y marítimas que rodean el territorio autogobernado, en el segundo y, en teoría, último día de unas operaciones concebidas para ensayar un cerco rápido y poner a prueba su capacidad de cortar los vínculos de Taipéi con apoyos externos en caso de conflicto. Las autoridades comunistas han enmarcado estos juegos de guerra como una demostración de su determinación para “combatir el separatismo y promover la reunificación sin vacilaciones”.

Los ensayos castrenses se producen en un contexto de creciente tensión en el Estrecho: después de que Estados Unidos avanzara en los trámites para vender el mayor paquete de armas de la historia al enclave isleño (valorado en más de 9.400 millones de euros), y con las relaciones diplomáticas entre China y Japón en caída libre a raíz de unas declaraciones de la primera ministra, la ultraconservadora Sanae Takaichi, en las que sugirió que un hipotético ataque chino contra Taiwán podría obligar a su país a intervenir militarmente.