El bombardeo ruso ha causado además heridas a ocho personas
En vísperas del encuentro en Florida entre Donald Trump y Volodímir Zelenski, anunciado el viernes por este último, Rusia ha vuelto a castigar Ucrania con un nuevo bombardeo nocturno con drones y misiles que ha causado al menos ocho heridos y que ha dejado sin electricidad y calefacción miles de hogares en Kiev y ha causado daños en otras ciudades ucranias. Moscú responde así a un nuevo esfuerzo por encontrar el fin de un conflicto que se acerca ya a los cuatro años. Antes de su cumbre con el presidente estadounidense, el mandatario ucranio mantendrá este sábado contactos con los líderes europeos.
Según el ministro ucranio de Exteriores, Andrii Sibiha, un tercio de la capital, con temperaturas en torno a 0 grados, ha quedado sin calefacción, confirmando así informaciones de DTEK, la mayor empresa eléctrica de Ucrania, que informaba antes de cortes de emergencia de electricidad en la orilla izquierda del río Dnieper. Según las autoridades, 320.000 hogares se han quedado sin luz en la región de Kiev a causa de los ataques rusos a las infraestructuras energéticas, una constante de las fuerzas de Vladímir Putin desde el primer invierno de la guerra.









