Los arrestados por la muerte de dos alemanes tienen 19 y 42 años. Dejaron un rastro de sangre en el inmueble en el que se encerraron 20 horas hasta que fueron apresados sin oponer resistencia
Dos rastros de sangre señalan el camino hacia la puerta de acceso al chalé en el que permanecieron atrincherados durante 20 horas dos ciudadanos con pasaporte polaco, entre el lunes y el martes. Presuntamente, okupas. Presuntamente también, autores de la paliza en la que murieron dos hombres de origen alemán que habían intentado que no se colaran otra vez en el lujoso inmueble, al que ya habían accedido hasta en dos ocasiones previamente y ubicado entre las playas del Pinet y La Marina, en Elche (Alicante). Antes de su detención, practicada por efectivos especializados de la Guardia Civil, ya se sabía quiénes eran.
Se trata de dos tipos violentos, de 19 y 42 años de edad, según fuentes cercanas a la investigación, capaces de matar a dos personas y dejar malherida a otra a golpes, patadas y puñetazos, sin usar armas blancas o de fuego, según la primera versión de los hechos. Y reincidentes, ya que cuentan con antecedentes en todos los ficheros policiales de Elche (245.000 habitantes) y sus alrededores: en los registros de la Guardia civil, de la Policía Local y de la Policía Nacional.






