Utilizaba rituales santeros para el control psicológico de los adeptos, según el cuerpo armado. Hay cinco detenidos
La Policía Nacional ha desarticulado en Canarias una presunta secta destructiva que utilizaba rituales vinculados a la santería para ejercer un “control psicológico absoluto” sobre sus seguidores, a quienes exigía importantes cantidades de dinero a cambio de supuestos beneficios espirituales o de la curación de enfermedades. La operación se ha saldado con cinco detenidos —cuatro en Tenerife y uno en Gran Canaria— y con el ingreso en prisión provisional del considerado líder del grupo.
Según ha informado la Policía, los arrestados están acusados de los delitos de asociación ilícita, maltrato animal, estafa, lesiones, contra la salud pública y falsedad documental. Las actuaciones se han desarrollado principalmente en Santa Cruz de Tenerife, aunque la investigación ha tenido ramificaciones en la isla de Gran Canaria.
Los investigadores sostienen que el grupo operaba bajo una apariencia de espiritualidad y dirigía sus actividades a personas con distintas situaciones de vulnerabilidad. A través del engaño y de la inculcación de miedos —en muchos casos de carácter espiritual—, los responsables sometían a los adeptos a un control total de sus decisiones personales y económicas, con el objetivo último de enriquecerse de forma ilícita.






