María Abad I
Madrid (EFE).- La costumbre de cantar los números de la lotería nació el 9 de marzo de 1771, cuando por primera vez el alumno Diego López participó en el sorteo. Desde que en 1812 arrancaran los sorteos de Navidad, cada 22 de diciembre los niños de la Residencia Internado San Ildefonso son los encargados de cantar los números elegidos por el azar que determinan los premios del sorteo de la Lotería de Navidad.
La actual Residencia fue inicialmente el Colegio Municipal de San Ildefonso, cuyo origen data de las guerras y la peste que asolaron Castilla desde mediados del siglo XIV hasta mediados del XV.
Ideada como una institución educativa benéfica destinada a dar refugio, ayuda y educación a los niños más desfavorecidos, fue desde el principio sostenida por la Villa de Madrid.
Hasta 1973 no se admitió la entrada de alumnos procedentes de otros lugares y siempre varones, una política que cambió a partir de 1981, cuando ingresaron las primeras niñas.












