Compartimos jornada de trabajo con la nueva responsable del centro de arte bilbaíno y exdirectora de Colecciones en el Museo Balenciaga y del Museo de la Moda de París

Ni los encuentros con la prensa ni mucho menos las sesiones de fotos parecen precisamente los formatos favoritos de Miren Arzalluz para pasar el día. “Vengo abrumada con esto de que estéis aquí”, suelta en un castellano recio teñido de un acento euskaldún imposible de esconder. Pero acto seguido ya está prestándose al juego: un día entero a su vera en el Guggenheim Bilbao, una jornada de trabajo completa en el museo que dirige desde que en abril sustituyó al anterior (y, desde 1997, único) director, Juan Ignacio Vidarte.

Arzalluz viene de lejos. Dirigió el área de Colección y Exposiciones en el Museo Balenciaga de Getaria (2006-2013), el Instituto Vasco Etxepare (2016-2017) y el Palais Galliera-Museo de la Moda de París (2018-2025), nombramiento este que supuso un auténtico bombazo en el hipercompetitivo microcosmos de los grandes museos: una persona no francesa dirigiendo una institución de alta relevancia en París, y dedicada al mundo de la moda, para más inri. Y sin hablar francés (lo aprendería después). Sacrilegio.