La presidenta de Casa 47 defiende un modelo de alquileres asequibles “para las mayorías” en su primera entrevista tras ocupar el cargo

Leire Iglesias (Hondarribia, 47 años) es desde hace menos de una semana presidenta de Casa 47, la nueva empresa estatal de vivienda. El BOE anunció su nombramiento el viernes pasado, tras dos años al frente de Sepes, la entidad de suelo que ha sido germen de la nueva compañía pública y que va a recibir miles de casas de la Sareb (también conocida como banco malo). Antes ocupó distintos cargos políticos como el de Consejera de Movilidad, Transporte y Vivienda en el último gobierno socialista de Extremadura, donde ha vivido toda su vida. Defiende, por tanto, que no llega a terreno desconocido, aunque el encargo sí es inédito: comandar una entidad capaz de comprar, construir y gestionar un parque público de alquileres desde la Administración central.

Pregunta. Pedro Sánchez anunció la empresa hace un año. ¿Por qué ha tardado tanto en constituirse?

Respuesta. Había que hacer el proceso de transformación. Uno no dice: ‘Voy a crear una empresa, le cambio el nombre y ya tengo la empresa creada’. Hay que cambiar todas las estructuras, capacidades, fijar y estudiar los objetivos que quieres alcanzar. Esto es una entidad pública empresarial, por lo que tiene que ser capaz de sostenerse con sus propios recursos. El principal propósito de Casa 47 es demostrar que la vivienda asequible es rentable socialmente y viable económicamente. Y nos hemos transformado a la vez que empezábamos a actuar. Si no, hoy no estaríamos en disposición de lanzar la primera convocatoria de vivienda pública, aunque sea en formato piloto.