La presidenta de la Comisión Europea alaba la diversidad y el sistema democrático de la UE ante las furibundas críticas de Estados Unidos
Cada vez está más claro y se reconoce de manera más rotunda: Europa está sola. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido este miércoles que la Unión Europea debe ser responsable de su propia seguridad. “La paz de ayer se ha esfumado. No hay tiempo para la nostalgia”, ha lanzado en una intervención en el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo en vísperas de una cumbre de la UE decisiva para el proyecto común y para la ...
arquitectura de seguridad del continente. Una reunión en la que los líderes decidirán si entregan a Ucrania parte de los activos soberanos rusos inmovilizados por las sanciones de la Unión —una medida no solo económicamente muy relevante, sino enormemente simbólica— en un escenario global cada vez más tenso y con una Europa asediada por las amenazas de Estados Unidos y de Rusia.
La cumbre del jueves y viernes, ha resumido Von der Leyen, trata de afrontar la realidad del momento. “Un mundo que se ha vuelto peligroso y transaccional. Un mundo de guerras. Un mundo de depredadores”, ha dicho. Una realidad en la que los europeos dependen solo de sí mismos y deben defenderse por sí mismos. Europa ya no puede dar por supuesto el paraguas de seguridad del aliado estadounidense, cada vez más hostil. Y además, se ha quedado sola en el respaldo a Ucrania, que afronta un momento decisivo en la guerra contra el invasor ruso y que depende del apoyo financiero de la UE para evitar la bancarrota.








