El joven, que llegó a pasar dos meses en prisión provisional y había sido incriminado por el asesino, ha sido absuelto
“Alejandro no es culpable de haber planeado el robo en casa de su madre”. Con esa frase, el jurado popular que desde el pasado 5 de diciembre ha venido siguiendo el juicio por el intento de robo y brutal asesinato de una mujer de 61 años, Maravillas, que conmocionó a la Región de Murcia el 10 de septiembre de 2023, ha puesto punto final a los que el propio acusado definió como los dos peores años de su vida. Los miembros del jurado no han encontrado durante las cuatro sesiones que ha durado el juicio ninguna prueba clara de que el hijo de la víctima se pusiera de acuerdo con su asesino y urdiera un plan para robar en su propia casa, como apuntaba la fiscal, que pedía para él una pena de tres años de cárcel por un delito de robo con violencia en grado de tentativa. La absolución de Alejandro, que pasó dos meses en prisión provisional tras el crimen, se hizo efectiva inmediatamente después de la lectura del veredicto, a última hora de este martes.
Dilucidar si el joven, que tiene ahora 21 años, planeó o no el robo que acabó en el fatal desenlace de la muerte era la cuestión central de este juicio, pues la autoría del asesinato estaba clara desde el primer momento. El acusado, Bryan, que tenía 29 años cuando cometió el crimen, reconoció los hechos en su declaración ante la Audiencia Provincial de Murcia, lo que llevó a la fiscal a rebajar la pena solicitada de 28 a 21 años de cárcel. Antes de ese reconocimiento no había tampoco ninguna duda sobre su autoría, ya que la brutal paliza que le propinó a Maravillas hasta acabar con su vida quedó íntegramente grabada por una cámara de videovigilancia que había en la casa y que registraba audio y vídeo.






