El envejecimiento de la población y la falta de recursos evidencian un “colapso estructural” del sistema, advierte la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores
En lo que va de año, 6.784 andaluces han fallecido pendientes de valoración o prestación (5.486, sin grado reconocido y 1.298, con derecho, pero sin ayuda), una quinta parte del total nacional y 1.033 más de los que murieron en 2024. Es la consecuencia mortal de lo que se tarda en esta comunidad en ser atendido por el sistema de Dependencia: 512 días -casi un año y medio-, 166 más que la media nacional de 346 días (el triple del plazo legal de 180). Estas cifras evidencian el “colapso estructural” de la Dependencia en Andalucía, de acuerdo con el último informe elaborado por la Federac...
ión de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM), un escenario que solo puede empeorar si se atiende a la alta presión demográfica y a un crecimiento de la población mayor que no va acompañada de un incremento de recursos humanos y financieros, que de por sí son insuficientes.
“En las condiciones actuales, sin más financiación, y con una entrada creciente de solicitudes, el sistema solo podría gestionar el flujo ordinario, pero no tiene capacidad para vaciar el embudo acumulado ni para absorber el crecimiento de la demanda”, indica Martín Durán, presidente de FOAM. El responsable del estudio, elaborado con los últimos datos de 30 de noviembre del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) publicados por el Imserso y a partir de las proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística, destaca cómo en el último año la población andaluza de más de 65 años, la principal usuaria del sistema, ha crecido en 45.173 personas (2,9%). “Esto significa que hay más gente con problemas, de movilidad, enfermedades…, y esto se observa en un incremento de solicitudes”, indica Durán. “La combinación de la alta presión demográfica, gran volumen de expedientes gestionados, listas de espera extensas, tiempos medios muy superiores a la media estatal y un número desproporcionado de personas fallecidas esperando valoración o prestación, configura un escenario de colapso estructural del SAAD”, concluye el informe.






