El actor, asesinado el domingo, fue un demócrata devoto y defendió a lo largo de su vida causas contrarias al trumpismo, además de donar cientos de miles de dólares a campañas progresistas
Enfermo, obsesivo, trastornado, malo para Estados Unidos. Estas son algunas de las palabras que el presidente Donald Trump ha usado para referirse al célebre director Rob Reiner en las horas después de que el también actor y su esposa fueran hallados asesinados, presumiblemente a manos del mediano de sus tres hijos, quien ha sido detenido este lunes. Sin rodeos ni eufemismos, el republicano ha justificado la trágica muerte de la pareja citando la “ira” que habría provocado en otros con su “obsesión furiosa” contra el mandatario. Lo cierto es que Reiner fue un demócrata devoto y defendió muchas causas e ideales contrarios al trumpismo.
Reiner, que falleció a sus 78 años, era conocido por su activismo político y sus vínculos con el Partido Demócrata y varios de sus actores más destacados, incluyendo presidentes, candidatos presidenciales y legisladores. Además, era un crítico abierto del actual presidente. En entrevistas recientes, el director se refería al republicano una y otra vez como una amenaza para la democracia estadounidense y advertía que el país se encaminaba hacia una “autocracia”.












