El actor, protagonista habitual de comedias románticas a lo largo de su extensa carrera, mantuvo una realista conversación con la abogada sobre el paso del tiempo y ha decidido que ya se ha acabado su momento de interpretar escenas de amor

George Clooney (Kentucky, 64 años) ha besado a muchas actrices en pantalla a lo largo de sus más de 30 años de carrera cinematográfica. A Julia Roberts en Ocean’s Eleven (2001) o, más recientemente, en Viaje al paraíso (2022); a

dismo.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/smoda/famosos/2024-08-06/catherine-zeta-jones-la-gran-estrella-que-no-consiguio-escapar-del-edadismo.html" data-link-track-dtm="">Catherine Zeta-Jones en Crueldad intolerable (2003); a Jennifer Lopez en Un romance muy peligroso (1998); o a Michelle Pfeiffer en Un día inolvidable (1996). Sin embargo, ahora dice que, a su edad, ya descarta cualquier papel que implique besarse con una mujer. “He intentado seguir los pasos de Paul Newman: ya no voy a besar a ninguna mujer más”, ha contado en una entrevista con el Daily Mail.

Newman decidió alrededor de 1971, durante el rodaje de Los indeseables, que ya no haría escenas románticas con otras actrices que no fueran su mujer, Joanne Woodward. Siguiendo su estela, Clooney ya avisó el pasado marzo en la CBS que se niega a seguir haciendo películas románticas porque reniega de competir con protagonistas de 25 años. Pero ahora va un paso más allá y directamente rechaza besarse en pantalla, sea del género que sea la película. En su caso, en principio no tiene la oportunidad de hacerlo con su esposa, Amal Clooney (Beirut, 47 años), que, a diferencia de Woodward, no se dedica a la interpretación, sino que ejerce como una reconocida abogada. “Cuando cumplí 60 años hablé con mi esposa”, comenta Clooney al medio británico sobre la conversación que le llevó a tomar esta decisión laboral. “Le dije: ‘Mira, todavía puedo jugar al baloncesto con los chicos. Juego con chicos de 25 años. Todavía aguanto, estoy en forma. Pero dentro de 25 años tendré 85. No importa cuántas barritas de granola comas, es un número real”.