Las nuevas cremas de manos apuestan por el retinol para combatir arrugas, manchas y pérdida de uniformidad en una zona expuesta al sol, agentes químicos y lavados constantes

El retinol, activo estrella del cuidado antiedad facial, se impone en rutinas avanzadas que tratan cuello, escote, cuerpo y, ahora, también manos. Spate, la plataforma de análisis de consumo...

en redes, lo predijo a principios de año al afirmar en su informe de 2025, el creciente interés por los geles de baño con retinol, con un aumento del 62% en las búsquedas en Google, y por las cremas corporales formuladas con este activo, cuyos contenidos en TikTok se incrementaron a un ritmo del 76,3%, con una media de 72.800 visualizaciones semanales. ¿El objetivo? Combatir manchas, arrugas o flacidez más allá del rostro.

Tiene sentido porque la piel de las manos soporta mal el paso del tiempo y ellas reflejan, junto con el escote, la falta de cuidados y el exceso de sol. “La piel de las manos tiene dos caras muy distintas. El dorso es fino, con poca grasa y pocas glándulas sebáceas. Por eso se seca con facilidad, pierde firmeza y deja ver antes las arrugas y las manchas. En cambio, la palma es gruesa, resistente y sin folículos pilosos. Está pensada para soportar el roce y el contacto constante. Por eso, el dorso envejece antes y la palma se reseca más, pero aguanta mejor. Las manos quedan relegadas a un segundo plano en cuanto a cuidados, a pesar de que están muy expuestas al sol, sufren el contacto con agua, productos de limpieza y roces constantes… Por eso aparecen manchas, arrugas y la piel se vuelve cada vez más fina. Para saber cuidarlas solo nos tenemos que fijar en nuestra rutina de ‘skincare’: lo que funciona en la cara, lo hará también en las manos”, explica a S Moda Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.